Estoy seguro de que alguna vez has oído hablar de Minecraft. Minecraft es un videojuego en el que puedes modelar un mundo a tu antojo. Fue desarrollado por Mojang y lleva ya trece años sorprendiéndonos. El juego da muchísimas opciones y libertad para hacer lo que quieras. Por estos motivos, es uno de los juegos más jugados hoy en día. Y tú, ¿lo has jugado alguna vez?

Si es así, seguro que has podido observar un montón de curiosidades e ingeniosas ideas que tuvieron sus creadores y disfrutar de todas sus mecánicas y, si no, siempre hay una primera vez. Si has jugado, la pregunta es: ¿alguna vez has completado el juego? Minecraft, como todo juego, tiene un final, que en este caso consiste en matar a un jefe final, el cual es un dragón. Pero lo que verdaderamente nos interesa es el texto que viene después. Sí; da igual si lo has jugado que si no, si te lo has pasado o simplemente lo juegas por diversión, eso no importa. Lo que nos importa es el final.

Ilustración por ELIZABETH IGLESIAS (4ºA ESO)

Esto es un poco confuso. ¿Por qué el final? ¿Qué tiene de especial? Bueno, este final es bastante curioso ya que consiste en una conversación escrita en texto. Sí, puede parecer ridículo, ¿una conversación, eso es lo impactante? Pues sí, porque la conversación parece ser entre dos dioses, dos entidades superiores de las que no tenemos ninguna noción. Al parecer, estas dos entidades ya llevaban un rato observándonos y hablando sobre nosotros y la conversación empieza con un cierto desarrollo del que, otra vez, no sabemos nada. Nosotros, al haber pasado el juego, hemos «ascendido» y somos capaces de leer su conversación en la pantalla a partir de ese momento. Uno podría pensar que le van a contar algún secreto o escenario oculto del juego, pero nada más lejos de la realidad. 

La conversación hace referencia a la realidad en sí, a nuestras experiencias, nuestras percepciones del universo, nuestras creencias y nuestras vidas. Hace referencia a las formas en las que vemos la vida como «sueños». Por lo que, cada vez que nos metemos en un juego, cambia nuestra percepción, adaptándose a sus reglas y «soñando». Explica cómo el dolor es algo natural del ser humano, cómo forma parte de nosotros, cómo es necesario para vivir, para aprender. Explica que a veces querríamos «soñar» para olvidar la verdadera vida, pero que esta siempre está esperando. Hay una frase en esta parte que me llama bastante la atención: «Decirles cómo vivir es evitar que vivan». Y he recalcado esta frase porque me parece algo muy bonito y a la vez muy cierto. Nunca le damos una verdadera importancia a cómo vivimos, simplemente lo hacemos. Si yo te preguntara qué hay que hacer para vivir, no habría ninguna respuesta fija. Porque ojo, me refiero a vivir como la acción de experimentar la existencia, no como la acción de seguir vivo. Por esto digo que no hay una manera concreta en la que vivir. Y, volviendo a la frase, esta hace alusión a que el verdadero significado de la vida debemos encontrarlo por nosotros mismos, porque cada uno tendrá uno distinto. 

Luego pasa a contarnos una historia. En la historia, nos confirman verdaderamente lo que son con un párrafo: 

¿Quiénes somos? En su día fuimos llamados el espíritu de la montaña. Padre Sol, madre Luna. Espíritus ancestrales, espíritus animales. Genios. Fantasmas. El hombre verde. Después dioses, demonios. Ángeles. Poltergeist. Alienígenas, extraterrestres. Leptones, quarks. Las palabras cambian, pero nosotros no. Somos el universo

Si nos damos cuenta, todas los nombres que pone son las cosas que hemos usado los humanos para explicar cosas que no éramos capaces de comprender en su totalidad. Y al final, simplemente dicen que son el universo, entero.

Pero lo más impactante es una parte al final, en la que hablan de nuestra existencia, de nuestra presencia en el universo. Aquí, discuten si nosotros formamos parte del universo o somos el universo. Curioso debate, ya que muchos pensaréis que no somos el universo. Solo somos una pequeña parte de él. Pero, y si te pregunto de qué estamos hechos. No a escala normal, a escala mucho más pequeña. De átomos, ¿verdad? ¿Y acaso no es de eso mismo de lo que se compone el universo entero?, ¿de pequeñas partículas?. De todas formas, puedes seguir pensando que solo eres una parte de los muchos átomos que hay. Y tienes razón. Es complicado de explicar y a mí me costó bastante entender a qué se refería, pero ahí va otra pregunta: ¿si no existiéramos (los seres humanos en sí), el universo sería el mismo? No, porque el conjunto de todos nosotros y de otro montón de materia son el universo. Si una parte deja de existir, el conjunto deja de ser. Esta es la reflexión que intentan explicarnos: el universo «es» porque nosotros lo hacemos «ser». De todas formas, creo que esta es la parte más confusa de toda la conversación.

Ya para terminar, quiero hacer referencia a las últimas frases que se pronuncian, que adquieren un carácter un poco repetitivo, ya que todas empiezan igual. Pero además, por si no era suficiente la repetición, también intentan unir conceptos opuestos, para hacernos entender que todo es más complejo de lo que creemos, que no todo es o una cosa u otra. Voy a poner un fragmento para que lo comprendáis: 

Y el universo dijo que eres el día 
y el universo dijo que eres la noche 
y el universo dijo que la oscuridad contra la que luchas está dentro de ti
y el universo dijo que la luz que buscas está dentro de ti

Como podéis ver, enfrenta conceptos, la noche y el día, la oscuridad y la luz. Y es que a veces pensamos que las cosas opuestas no pueden coexistir. ¿Puede haber luz y oscuridad? Sí, por supuesto. Así es como se forman los colores, con diferentes grados de luz y oscuridad. Esto último nos insta a no pensar que el mundo está compuesto por mezclas, y que no todo es tan sencillo como «una palabra y su opuesta».

Así que nada, espero que te animes a ver este final, ya que, aunque pueda parecer una tontería, da mucho sobre lo que reflexionar. Y, aprovechando que estamos explicando este final, me gustaría concluir igual que lo hace la conversación. Instando a la gente a que empiece a vivir.

Despierta. 


Texto por DIEGO DEZA (3ºA ESO)
Ilustración por ELIZABETH IGLESIAS (4ºA ESO)

2 responses to “El extraño final”

  1. Maravilloso texto

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  2. Avatar de Alejandro Luengos
    Alejandro Luengos

    Este texto me ha parecido muy interesante, ya que trata del final de uno de mis juegos favoritos. Si no fuese por este texto no sabría este final tan extraño y a la vez filosófico final de un juego igual de maravilloso que este texto. Muchas gracias.

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