Arcane es una serie de animación de Netflix basada en el universo de League of Legends. En este artículo nos centraremos en el arte de la serie, sin indagar en la trama.
Arcane se centra principalmente en los estilos de Steampunk (una estética de ciencia ficción que mezcla tecnología avanzada con la estética de la Revolución Industrial del siglo XIX, inspirándose en las máquinas de vapor y la época victoriana y destacando el uso de engranajes y metales) y Ciberpunk (estética de ciencia ficción centrada en futuros distópicos con tecnología avanzada dentro de una sociedad en decadencia caracterizada por ambientes urbanos oscuros y problemas sociales).
Arcane es una serie de opuestos, pudiendo diferenciar principalmente Piltover, la ciudad de la cima, próspera, centrada en el comercio, la innovación y la luz (Steampunk); y Zaun, la ciudad subterránea de suburbios, empobrecida, sin luz, llena de polvo, suciedad y corrupción (Ciberpunk). El contraste entre estas dos ciudades refleja la lucha constante entre clases, en la que la élite de Piltover utiliza la tecnología para su beneficio y los habitantes de Zaun crean sus propias soluciones tecnológicas, normalmente de forma ilegal o peligrosa.

Uno de los aspectos esenciales de la serie (si no el principal) es su animación, la cual evita el realismo que se ha estado buscando los últimos años en el mundo de la animación. Arcane es una serie llena de bordes y luces duras, al contrario de la animación moderna donde se suavizan extremadamente las formas, como en la saga de Spiderverse de Marvel. La animación de Arcane, aunque no lo parezca, es 3D y tiene influencias enormes del Art Nouveau, reflejando la época de la serie, viendo este estilo por todas partes, en carteles, vinilos y murales. Aunque el estilo sea 3D, tiene pistas del 2D en la magia, fuegos, rayos…, destacando los rayajos que aparecen alrededor de Jinx cuando está estresada o molesta, los cuales simulan dibujos que podría haber hecho ella misma.
Cabe destacar el diseño de personajes, los cuales destacan al no haber buenos o malos. Todos ellos están muy desarrollados y hay mucho avance a lo largo de la serie, tanto en sus actos como sus relaciones, haciéndonos ver la bondad y puntos de vista menos agradables de todos. El personaje que más cambia a lo largo de la serie es Jinx (Powder). Al principio, Powder es un personaje inocente, pequeño y digamos, blandito, sin mucho contraste ni colores muy saturados. Powder intenta ayudar de forma constante aunque siempre meta la pata, siendo este caos visto en su pelo mal cortado. Más tarde, el personaje pasa a ser Jinx, representado por la locura y la oscuridad. Tiene un diseño muy geométrico, siendo delgada y alta. Estos ángulos son normalmente asociados con los villanos. Su diseño fue meticulosamente diseñado para ir pareciéndose a Silco según crecía, no solo en su apariencia, también en sus movimientos y gestos. Esto se puede comparar a la evolución de VI, quien se va pareciendo a Vander según crece. VI, al contrario que Jinx, es desde el principio un personaje fuerte y directo. Su diseño es robusto, desafiante y explosivo y a medida que crece, se convierte en una figura más centrada, representada por su fuerza y determinación. Tiene un diseño estructurado con una postura más firme, mostrando la influencia de Vander, quien se va reflejando en ella.
Hay un contraste constante entre el rosa (VI) y azul (Jinx), que demuestra cómo se van distanciando, tomando diseños y vidas completamente diferentes.
Al igual que las dos ciudades, la serie demuestra estos conflictos mediante sus personajes. Dualidades como la de Silco y Vander, que compara el verde, un color frío, tétrico y corrupto y el rojo, cálido, fuerte y valiente. A pesar de estas descripciones, no se puede ver a ninguno como un villano, aunque todo señale hacia Silco. Otra dualidad es la de Jace, el niño genio, de ciudad, representado por el blanco (pureza), y Viktor, representante de los suburbios, el científico que no sale del laboratorio, la sombra de Jace, representado por el morado (magia, fantasía). Jace es un idealista, un joven que representa el futuro de la ciudad: el avance tecnológico basado en la razón y la búsqueda de la perfección. Por otro lado, Viktor, proveniente de los suburbios, es el contrapunto oscuro de Jace. Tiene una gran conexión con la magia de la tecnología y la ciencia, sumergiéndose en la oscuridad de Zaun.
Los personajes de ambas ciudades destacan por su dualidad, al igual que los ejemplos dados. Llaman mucho la atención, la primera vez que aparecen en escena, son vistos de forma llamativa y muy especial, lo que acentúa el diseño tan cuidado de todos ellos.
Destaca el uso de colores complementarios, los cuales son los más alejados en la escala cromática. La serie utiliza una paleta de colores cuidadosamente seleccionada para diferenciar ambas ciudades y subrayar la tensión entre ambas. El contraste entre los colores de ambas ciudades se refleja en las escenas clave, sobre todo cuando los personajes pasan de un umbral a otro. Las escenas de transición entre ambos destacan por los colores complementarios, acentuando la división: el brillante y dorado Piltover se difumina en los tonos oscuros y fríos de Zaun, reforzando el choque entre ambos.
En uno de los últimos episodios de Arcane, Ekko explora una versión alternativa del multiverso. Su diseño refleja su evolución de un chico de la calle a un inventor, con ropa funcional y detalles futuristas. En este universo, Powder lleva una vida más tranquila, con un diseño que contrasta con la línea original. Los colores cálidos y suaves reflejan una vida serena, opuesta a los tonos oscuros y caóticos de la Powder/Jinx original. Este diseño destaca cómo su vida habría sido sin los traumas que la marcaron. Powder aparece como una figura sencilla, cálida y relajada, con ropa de tonos apagados, expresiones suaves, y un estilo más simple en su cabello y maquillaje, mostrando paz y estabilidad.
Arcane utiliza su arte como un recurso narrativo fundamental. Las dualidades entre Piltover y Zaun, reflejadas en los estilos Steampunk y Ciberpunk, se refuerzan con una paleta de colores cuidadosamente seleccionada y un diseño visual que transmite la esencia de cada lugar y personaje. Más allá de su estética, el arte profundiza en las historias y emociones, mostrando cómo cada decisión artística aporta significado y eleva la animación a un nivel único.
Texto por ANDREA PÉREZ (ALUMNI)
Ilustración por CARLA MONTERO (4º ESO B)






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