Siento no saber callarme,
siento solo molestarte,
siento siempre hablarte,
siento no saber amarte…
Porque confío demasiado en ti,
te hablo porque creo que me escuchas
contigo no necesito de seguridad capuchas,
porque aguantas todo mi frenesí.
Puede que a ti solo te aburra,
pero si hablo es porque me siento segura
porque contigo no necesito llevar armadura,
haces que mi corazón se escurra.
Me siento demasiado cómoda contigo,
para mí eres un muy buen amigo,
mi corazón está junto a mí de testigo,
que por tu interés y amistad es mendigo.

Texto y fotografía de Ainoha Rengifo (3ºC ESO)






Deja un comentario