En principio los humanos somos los únicos animales que han presentado algún rito post mortem con los cuerpos de los de nuestra especie. No me refiero a mostrar respeto, ya que muchos animales más lo hacen como los grandes felinos, otros primates y los perros y gatos, entre otros).
Lo que ha pasado en la India ha sorprendido a muchos científicos y a los que no lo son, ya que han encontrado en las plantaciones de té, en las fosas de riego, cinco cuerpos de crías de elefante indio semienterradas.

No solo enterradas, sino que también mostraban heridas causadas por un arrastramiento por el suelo, dando a entender que su propia manada fue quien los arrastró hasta allí y posteriormente los cubrirán con tierra y la apelmazan con sus pies.
Esto indicaría, que los elefantes tendrían una visión muy diferente sobre la muerte en comparación a las demás especies (excepto nosotros).
Puede que haya sido pura casualidad el que hayan aparecido ahí las cinco crías y que cayesen estando heridas y que la manada se espantara por la zanja. Sin embargo, los informes son coherentes con lo que sabemos sobre las reacciones de los elefantes ante la muerte. Se ha observado a elefantes transportando cadáveres de bebés ya fallecidos y con frecuencia muestran cambios de comportamiento cuando se acercan al cadáver de un miembro de la familia o de otro individuo.
Las respuestas de los elefantes van desde el silencio, olfatear y tocar partes del cuerpo con la cabeza baja, hasta incluso mover o tratar de despertar al fallecido y, en raras ocasiones, colocar barro o grandes hojas de palmera sobre los cuerpos. Es probable que todo esto equivalga a lo que, en los humanos, reconocemos como duelo o luto.
Texto por OSCAR LÓPEZ (2ºA BACH)
Ilustración por JIMENA PEDRERO (1ºB ESO)






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