Personajes femeninos en la obra de Hayao Miyazaki. Importancia y análisis de las mujeres en su obra

La obra de Hayao Miyazaki se diferencia de otra especialmente por la ética de sus historias y relevancia de los personajes femeninos. Las mujeres tienen un papel decisivo en el universo de este autor, más allá de protagonizar la mayoría de sus películas. Ellas destacan por sus destrezas y su forma de enfrentarse a cualquier percance de su ámbito social. Estos personajes destacan por su compleja feminidad y fuerza.

Uno de los aspectos más relevante en el análisis del personaje de la mujer en la obra de este autor es la edad. Las protagonistas de este universo sobresalen, entre otros aspectos, por su juventud. Miyazaki asocia ciertas pasiones al carácter de los jóvenes, al igual que hace Aristóteles en su Retórica, al asignarles una función dentro de las sociedades en que se desarrollan sus filmes. De esta manera, el autor consigue agrupar a sus personajes y asociar a cada grupo con determinadas características. Miyazaki caracteriza a sus personajes jóvenes con cualidades como el valor y el entusiasmo, mientras que las personas ancianas podrían llegar a verse como células cancerígenas de la sociedad. Teniendo esto en cuenta, la edad que diferencia Miyazaki va más allá de la propensión hacia ciertas pasiones, siendo la edad también relevante en la función narrativa de sus obras.

Ilustración por ELENA RESANO (1º ESO)

Los protagonistas presentados por Miyazaki son personajes de contrastes. Se caracterizan por la complejidad de su caracterización psicológica y las relaciones que establecen dentro de su sociedad. De esta manera, Miyazaki presenta dos tipos de personajes femeninos: las guerreras adolescentes y las chicas quinceañeras y menores que abren su camino en el mundo. Nos centraremos en las primeras, representadas por ejemplo en la película La princesa Mononoke.

Estas adolescentes normalmente ostentan puestos de poder y liderazgo dentro de sus comunidades, sobresalen por su valor y fortaleza en la lucha, el amor por una causa justa y gran destreza en batalla. No obstante, se diferencian del prototipo de luchadora habitual, al mostrar mucha más complejidad en su carácter. No se trata en ningún caso de mujeres frías o insensibles, ya que se diferencian por buscar el entendimiento con su rival más que su derrota y muestran clara conciencia sobre la responsabilidad del rol que ocupan en su sociedad. De esta manera, aunque no lleguen a comprender del todo los pensamientos de aquellos que las contradicen, pueden llegar a olvidar sus propios intereses y actuar en beneficio de todos, como le ocurre a la protagonista de La princesa Mononoke, San. Este modelo hace coincidir la asistencia y apoyo de mentores varones que comparten con ellas la condición de héroes forjados.

La mujer madura en las películas de Hayao Miyazaki suele representar modelos antagonistas o menos positivos que los personajes jóvenes. En el caso de las antagonistas de las heroínas guerreras se suele tratar de campeonas ya forjadas y líderes de comunidades, mientras que en el caso de las comunidades lideradas por jóvenes recién adaptados a la sociedad solos hay oponentes: mujeres que no tienen nada en contra de la protagonista y en las que el componente heroico no está presente. Estas oponentes tienen una actitud más desafiante y dura. La autoridad que ejercen estas mujeres está basada en la admiración, lealtad o confianza. Tal es el caso de Lady Eboshi, también de La princesa Mononoke, cuya implacable ambición se vuelve fascinante con el modo en que trata con piedad hacia los habitantes de la ciudad de leprosos y exprostitutas, a quienes ha devuelto la dignidad y dado sentido a sus vidas. A los primeros, los entrena como hacedores de armas, y a las segundas las cuida con buen alimento y un trato decente. Eboshi pierde todo respeto con tal de construir su paraíso, desconfiando de los hombres.

El carácter didáctico dado por Miyazaki se posa en las figuras de las personas mayores, las ancianas encarnan una versión madura de los rasgos que suelen aludir a personajes femeninos: carácter tierno y dotado de sabiduría. Ellas son consejeras en las comunidades ancestrales, mostrando comprensión y ayuda hacia los protagonistas. Este es el caso de la anciana sabia de la villa de Ashitaka, quien aconseja y ayuda al joven.

Si el rol social de las ancianas es importante, el de las madres lo es más. Estas son compañeras adultas y ancianas, generosas, valientes y portadoras de sabiduría (distinta a la de la anciana). Estos conocimientos y la dulzura de estas damas se expresa sobre todo en el recuerdo y proceder de sus hijas. En el caso de La princesa Mononoke, este rol se lleva a cabo por Moro, líder loba de Mononoke.


Texto por ANDREA PÉREZ (2ºA BACH)
Ilustración por ELENA RESANO (1ºC ESO)

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