Poéticas: El espía que surgió del frío
El espía que surgió del frío, por John le Carré, es una novela de espías escrita en 1963 y en 2006 la revista Publishers Weekly la eligió como la mejor novela de espionaje de todos los tiempos. El argumento de esta obra se desarrolla durante la Guerra Fría, después de la Segunda Guerra Mundial. Está escrita desde la perspectiva de la visión de Occidente, defendiendo el capitalismo, contra la visión de la zona soviética en Alemania, defendiendo el comunismo.
El protagonista de esta novela es Alec Leamas, un espía británico que planea realizar una operación contra el jefe de contraespionaje de la Alemania Oriental, Mundt. Para ello, finge haber sido puesto en reserva y estar descontento con su trabajo. Se enamora de Liz, una joven bibliotecaria que milita en el partido comunista. Seguido de esto, el lado soviético se da cuenta de la deserción de Leamas y le ofrecen una generosa cantidad para que revele información del servicio secreto británico. Leamas acepta y difunde información falsa para derrocar a Mundt y, entonces, se prepara un juicio donde se revela que Leamas es un espía británico. Nos encontramos con que este proceso tendrá el fin de mejorar la coartada de Mundt, ya que este resulta ser un espía doble, y acabar con Fiedler, quien sospechaba de él desde el principio. La novela termina con la muerte de Liz, tras intentar pasar el Muro de Berlín junto con Leamas.

Con respecto a la construcción de los personajes de la obra, se pueden observar diferentes cuestiones: Liz se enamora de Alec, pero este no puede estar junto a ella debido a su profesión de espía, lo que hace que el amor de Liz hacia él sea de corte platónico —nunca se llega a materializar—. Al final de la obra, Liz muere tiroteada y Alec trata de volver para salvarla, representando el tópico de los amantes fatales. La visión de Alec durante toda la novela es puramente realista, ya que este se limita a hacer su trabajo y seguir órdenes de sus superiores, es por ello un personaje racional —en contraposición al idealismo de Liz—.
Este género muestra la forma de actuar que tienen los espías cuando se integran en el bando enemigo. Cuentan cómo se llegan a introducir, cómo mejoran su coartada y de qué forma pasan información a sus superiores, es decir, tiene un tinte psicologista. Se puede observar que cuenta con un narrador protagonista, ya que está hecha desde la visión de Alec en primera persona, esto hace que aporte un tono más realista y meticuloso. Las descripciones de esta novela, al tratarse del género de espías, suelen ser muy amplias y concretas, retratando cada detalle del entorno, su situación y datos precisos sobre los servicios secretos de ambos bandos.
Para concluir, esta obra es trascendente para la historia de la literatura ya que ofrece una completa visión de los sucesos ocurridos durante la Guerra Fría. Además de esto, los personajes de esta obra están meticulosamente estructurados: se describe el cargo que ocupan, el bando que defienden, una descripción física y psicológica, además de un profundo desarrollo a lo largo de la historia. A pesar de que la historia tiene un progreso lento y se necesita una base histórica para comprenderla, esta novela es altamente recomendable para aquellos que disfruten de una profunda trama en un contexto bélico de la modernidad.
Texto por DANIEL PASTOR (2ºB BACH)
Ilustración por JULIA GALLARDO (3ºC ESO)






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