Todo el mundo conoce a una ballena: MUY grande, marina, con aletas, sin patas; esas cosas. Pero no todo el mundo sabe algo sobre su pasado, que aunque no sea tan antiguo como el de otros animales es tan extenso o más que el de los demás.

Para empezar, las ballenas y los cetáceos en general hace mucho tiempo eran terrestres (sí, con patas y que andan por la tierra) además de ser muchísimo más pequeños.

Éste es el Pakicetus (ballena de Pakistán), la primera especie en el árbol genealógico de los cetáceos: de un metro de largo (como un perro más o menos), carnívoro, de vida semiacuática y con patitas con cuatro dedos.

Como ya he dicho, el pakicetus era de vida semiacuática (aunque fuese de Pakistán, que es muy desértico, pero antes había agua antes de secarse por culpa del choque con la India) y eso le llevó a desarrollar unas patas más palmeadas, alargar su hocico, para adaptarse mejor a su nueva forma de vida. Sus siguientes saltos evolutivos se fueron acercando más y más a lo que conocemos hoy en día), hasta que llegaron al Basilosaurus el cual se dividió en otras dos especies las que darían lugar a los Odontoceti (ballenas con dientes) y los Mysticeti (ballenas con barbas).

Otro punto a destacar de su línea evolutiva es que están relacionados con hipopótamos, sirénidos (dugong y manatí) y los ungulados (camellos, caballos, ciervos, bisontes, cerdos…).

La evolución de estos animales es un tanto extraña a la vez que sorprendente, porque pasó de reunir el resultado de muchísimos años de evolución a volver todos estos años atrás. Me explico, todos sabemos que los mamíferos, aves, anfibios y reptiles venimos de los peces y todos estos saltos fueron en varios millones de años. Pues los cetáceos prefirieron volver a las aletas y prescindir de las patas para vivir en el agua. De hecho, sigue habiendo vestigios de los huesos típicos de los mamíferos terrestres en su esqueleto, en sus aletas pectorales y donde debería estar la pelvis han quedado un par de huesitos vestigiales.

Esto lo sabemos gracias a las pruebas biológicas del registro fósil y de la anatomía comparada: en este caso las de los órganos homólogos y análogos. Un breve repaso, los órganos homólogos son aquellos que tienen el mismo origen pero distinta función (por ejemplo las alas de un murciélago, un brazo humano y una aleta de un delfín tienen el mismo origen, pero las funciones son muy distintas entre sí), y los análogos todo lo contrario (por ejemplo, las alas de un murciélago y las de una mosca no tienen ningún origen en común pero sirven para lo mismo).


Texto e ilustración por ÓSCAR LÓPEZ (1ºA BACH)

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